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Un proyecto de Rankia, desde 2003

Queremos que sepas dónde está la trampa

Ningún banco de este comparador miente: todo lo que hace falta para entender su oferta está publicado. El problema es dónde. Nuestro trabajo es sacar esa letra del asterisco y ponerla al lado de la cifra, con la fecha en que la leímos.

Tres reglas, y las tres se pueden comprobar

01

Ninguna cifra sin fecha

Una TAE publicada sin decir cuándo se leyó es un dato caducado con aspecto de vigente. Aquí cada una lleva su fecha de lectura, y la que no la tiene no se publica: se queda como hueco declarado. Llevamos 50 cifras verificadas y 52 observaciones archivadas.

02

La letra pequeña, delante

Debajo de cada TAE va la condición que la desactiva: el tope de saldo, el año que dura, la nómina que exige. Y tenemos una sección entera con 32 contradicciones entre lo que anuncia cada entidad y lo que dice su propio asterisco, citando su frase textual.

03

Enseñamos lo que no vendemos

Las letras del Tesoro y los fondos monetarios compiten por el mismo dinero que los productos de los que cobramos, y no nos pagan nada. Cuando le convienen más al lector, lo decimos. Un comparador que esconde sus alternativas oculta justo lo que más interesa.

De la web del banco a la tabla: el camino de una cifra

Esto es lo que pasa cada día antes de que un número aparezca aquí. Lo contamos entero porque es lo único que separa un comparador de un folleto ordenado.

  1. Se barre la fuente. Un proceso visita la página oficial de cada producto y detecta si algo se ha movido. No extrae la cifra: solo dice dónde mirar.
  2. Se lee dos veces. Alguien abre la página y anota lo que ve; otro la abre desde cero sin conocer la primera respuesta. Si no coinciden, la cifra no se publica.
  3. Se comprueba quién es la entidad. En el registro del Banco de España, buscando por razón social y no por marca: de ahí sale su licencia, y de la licencia depende qué fondo de garantía responde por tu dinero.
  4. Se decide si entra. Muchas veces no entra: cada cifra rechazada queda apuntada con su motivo, y varias eran correctas — no entraron porque publicarlas te habría hecho creer algo falso.
  5. Se guarda la observación. En un archivo que solo crece por el final. Lo que un banco pagaba un martes concreto no se puede volver a mirar si no se guardó ese día.

Y encima de todo eso hay barreras que no son promesas: si alguien intenta publicar una cifra sin fecha, una condición sin cita textual o reescribir una observación pasada, el sitio no se construye. El detalle está en cómo comparamos.

Quién responde

Primísima es un proyecto de Rankia, la comunidad financiera con más recorrido de España: veinte y pico años de foros, comparativas y preguntas de ahorradores reales.

Eso importa por una razón concreta y no por antigüedad: saber dónde está la letra pequeña de cada banco no se improvisa en un trimestre. La lista de trampas que ordena este sitio —el tipo que dura seis meses, el tramo de saldo que no renta, el fondo de inversión metido dentro de un depósito— sale de haberlas visto repetirse durante dos décadas.

Y significa algo incómodo que conviene decir: Rankia vive de la publicidad y la afiliación del sector financiero. Por eso este sitio publica las reglas que le impiden a un anunciante comprar una posición, y por eso la sección de la letra pequeña incluye a las entidades de las que cobramos.

Los artículos los firma la redacción de Primísima y no una persona, y es a propósito: casi todo lo que hay aquí lo sostienen datos verificados y procesos que corren solos, no la opinión de un autor. Firmar con un nombre propio lo que se rinde desde el catálogo sería atribuirle a alguien un trabajo que hace el sistema.

Sobre qué es autoridad este sitio, y sobre qué no

El ahorro bancario remunerado en España: cuentas remuneradas y depósitos a plazo de las entidades que operan en el mercado español.

La pregunta a la que responde: Saber dónde poner el dinero ahorrado, en España, para que rente lo máximo posible sin dejar de estar garantizado y disponible cuando lo necesite.

Fuera de alcance, a propósito: hipotecas, bolsa, planes de pensiones, criptoactivos y cualquier fiscalidad que no sea la de los rendimientos del capital mobiliario. Un sitio que habla de todo no es autoridad de nada. Hoy seguimos 43 entidades y publicamos 50 de sus productos.

Cómo se financia

Por afiliación: algunas entidades pagan una comisión cuando alguien contrata a través de un enlace de aquí, sin coste extra para quien contrata. Eso crea un conflicto de interés evidente, y la respuesta no es negarlo sino ponerle reglas comprobables encima. El orden de las tablas no lo paga nadie, las entidades sin acuerdo comercial aparecen exactamente igual, y cuando un enlace monetiza se marca en el propio código.

No hay publicidad display, no hay contenido patrocinado disfrazado de guía y no se cobra por aparecer en las tablas ni por aparecer más arriba. La sección de la letra pequeña incluye a las entidades de las que cobramos: si solo hablásemos de las que no monetizamos, sería publicidad con otro nombre.

Qué hacemos si nos equivocamos

Corregirlo y dejar constancia. Si ves una cifra mal, una fuente que ya no dice lo que decía o un cálculo que no cuadra, escríbenos y lo cambiamos: es la clase de error que en esta web hace daño de verdad. Y cuando una entidad corrige su página, su caso no se borra de la nuestra: se archiva con la fecha, porque retirarlo del todo sería reescribir el pasado.