Cuando un banco anuncia un producto de ahorro con dos porcentajes distintos, no está intentando liarte: son dos cosas distintas y las dos son ciertas. El problema es que solo una sirve para comparar.
Qué es cada uno
El TIN, tipo de interés nominal, es el porcentaje que figura en el contrato. Es un dato bruto: dice cuánto se aplica, pero no cuándo.
La TAE, tasa anual equivalente, es el tipo efectivo anual: qué porcentaje habrías ganado al final de un año teniendo en cuenta cuándo te abonan los intereses y qué pasa con ellos.
La diferencia está en la capitalización. Si el banco te paga los intereses cada mes, los intereses del primer mes ya están en tu cuenta durante los once siguientes, y si se quedan ahí también generan interés. La TAE recoge ese efecto; el TIN no.
Cuándo son iguales, y cuándo no
Son iguales cuando hay una sola liquidación al año. Un depósito a doce meses que abona todo al vencimiento tiene TIN igual a TAE, y en productos de ahorro sin comisiones eso es lo habitual.
Se separan cuando hay más de una liquidación. Con abonos mensuales, la TAE queda por encima del TIN, y la brecha crece con el tipo: es despreciable cuando los tipos son bajos y se nota cuando son altos.
En préstamos la TAE incluye además comisiones y gastos, y por eso ahí siempre es mayor que el TIN. En productos de ahorro, las comisiones son raras, así que la diferencia es casi siempre pura capitalización.
Por qué esto decide comparaciones
Dos casos concretos, con números redondos e inventados a modo de ejemplo:
Mismo TIN, distinta periodicidad. Un depósito que paga todo al vencimiento y otro que paga cada mes, los dos con el mismo TIN. El segundo tiene TAE algo más alta, y a igualdad de todo lo demás renta más. En una tabla que compare TIN, parecen empatados.
Distinto TIN, misma TAE. Un producto con TIN más bajo pero abono mensual puede igualar a otro con TIN más alto y abono al vencimiento. Si comparas TIN eliges mal.
La regla práctica: compara siempre TAE con TAE, y si una oferta solo te da el TIN, pregunta por la periodicidad de abono antes de decidir.
Lo que la TAE tampoco te dice
La TAE resuelve el problema de la periodicidad, pero se queda a medio camino en este mercado, por dos motivos que no son culpa suya:
No sabe cuánto dinero tienes. La TAE de una cuenta con tope de saldo se calcula sobre la parte remunerada. Si tu capital supera el tope, la TAE del anuncio no es la tuya: lo explica el límite de saldo remunerado y lo calcula la TAE real de tu saldo.
No sabe cuánto pagas de impuestos. La TAE es bruta. Dos productos con la misma TAE pueden dejarte cantidades distintas si uno retiene en España y otro no, porque cambia el calendario de la factura fiscal. La cifra que resuelve las dos cosas es la TAE neta: calcular la rentabilidad neta.
Cómo comparar de verdad, en tres pasos
- Pon las dos ofertas en TAE. Si vienen en TIN, con la periodicidad de abono.
- Aplica tu capital y el tope de cada una. Ahí salen las TAE efectivas, que ya no son las del anuncio.
- Descuenta los impuestos y anualiza. Eso da la TAE neta, y solo entonces los dos números son comparables aunque los plazos sean distintos.
Los tres pasos juntos los hace el comparador de dos ofertas, y el orden importa: saltarse el segundo es el error más frecuente de todo este mercado.
Los tres sitios donde mirar cada número
Saber la teoría no sirve si no encuentras los datos, y en este mercado están repartidos en tres documentos distintos:
La página de producto da la TAE en grande y el TIN en pequeño, casi siempre con un asterisco. Ese asterisco es obligatorio y es donde vive el tope de saldo y la periodicidad de abono. Léelo antes que el titular.
La información precontractual que la entidad tiene que entregarte antes de firmar. Ahí están el TIN, la TAE, la periodicidad de liquidación y las condiciones para mantener el tipo, sin marketing por medio. Es el documento que hay que comparar entre dos ofertas, no la página web.
El contrato, para lo que ninguno de los dos anteriores aclara: qué pasa si dejas de cumplir un requisito a mitad de mes, con qué antelación te pueden cambiar el tipo, y en un depósito, cómo se calcula la penalización por cancelar. cancelar un depósito antes del vencimiento.
Un atajo práctico: si la entidad publica la TAE pero no la periodicidad de abono, pregunta por escrito. Es un dato que están obligados a darte y que cambia el resultado.
Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor, un TIN alto o una TAE alta?
La TAE, porque es la que incluye todo lo demás. Un TIN alto con abono anual puede perder contra un TIN algo menor con abono mensual. Si solo puedes mirar un número, mira la TAE.
¿Por qué en mi depósito el TIN y la TAE son iguales?
Porque abona los intereses una sola vez, al vencimiento, y el plazo es de doce meses. Sin capitalización intermedia y sin comisiones, los dos tipos coinciden. Es lo normal en depósitos a un año.
En un préstamo la TAE es mayor que el TIN, ¿por qué en el ahorro no siempre?
Porque en un préstamo la TAE incorpora las comisiones y los gastos que pagas tú, y eso la empuja hacia arriba. En un producto de ahorro no hay comisiones que sumar, así que lo único que separa a los dos tipos es la capitalización, que juega a tu favor.
¿La TAE de una cuenta remunerada es fiable?
Es correcta, pero está calculada sobre el tramo remunerado y suponiendo que el tipo se mantiene todo el año. En una cuenta el tipo es revisable, así que la TAE de hoy describe las condiciones de hoy y no una promesa. En un depósito, en cambio, el tipo queda fijado por contrato.