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Depósitos por plazo

Depósitos por plazo: qué plazo elegir según tu situación

El plazo no se elige por el que mejor pague, se elige desde la fecha en que vas a necesitar el dinero. Cada plazo del mercado responde a una situación distinta, y esa es la diferencia que decide.

Por Redacción de PrimísimaPublicado: 7 de agosto de 2026Datos revisados el 7 de agosto de 2026
Índice
  1. Qué situación responde a cada plazo
  2. La alternativa a acertar el plazo: no elegir uno
  3. Lo que cambia con el plazo, además de la TAE
  4. Cómo poner dos plazos distintos en la misma unidad
  5. Preguntas frecuentes

Casi todo el mundo elige el plazo mirando qué fila de la tabla paga más y comprobando después si le encaja. Es al revés: primero la fecha en que puedes necesitar el dinero, después el plazo que termina antes de esa fecha, y solo entonces la TAE entre las opciones que quedan: el método completo, en qué plazo elegir en un depósito.

El motivo es que el error de plazo no se paga en décimas, se paga en todos los intereses. Cancelar antes del vencimiento puede dejarte a cero: cancelar un depósito antes del vencimiento.

Qué situación responde a cada plazo

3 meses: aparcar. Dinero con destino conocido y cercano: la entrada que pagas en otoño, el impuesto que vence. Aquí la TAE apenas mueve el resultado en euros, así que lo que manda es la comodidad y que no haya trámites. Si el plazo es tan corto, plantéate si no te vale directamente una cuenta remunerada, que te deja salir.

6 meses: probar. Es el plazo que usa quien estrena una entidad desconocida. Te permite comprobar cómo funciona el alta, cómo abonan los intereses y qué tal es la app antes de comprometer el plazo largo. Como decisión de riesgo tiene sentido aunque cueste unas décimas.

9 meses: la promoción. Es un plazo raro, y existe casi solo como campaña de captación. Eso explica que de vez en cuando pague más que el de 12 meses: no responde a la curva de tipos, responde a que alguien necesita captar saldo este trimestre.

12 meses: la referencia. El plazo estándar del mercado español y el que fija la comparación: cuando alguien dice «los depósitos están al tanto por ciento», está hablando de doce meses. Si no tienes una razón para otro plazo, este es el que hay que batir.

18 meses: cruzar el ejercicio. Su particularidad no es financiera, es fiscal: si abona todo al vencimiento, los intereses tributan enteros en el año en que se cobran. Con dividendos o una venta de fondos ese mismo año puede empujarte al tramo siguiente de la base del ahorro.

2 años: la primera apuesta de verdad. Fijar dos años solo gana si los tipos bajan. Si suben, te quedas mirando cómo el resto del mercado paga más que tú y no puedes salir sin penalización. No es malo: es una apuesta, y conviene saber que la estás haciendo.

3 años: donde la penalización deja de ser anecdótica. A este plazo la probabilidad de que la vida te cambie los planes ya no es despreciable, así que la cláusula de cancelación pasa de letra pequeña a cláusula principal. Léela antes de firmar.

5 años: casi no existe. En España apenas hay oferta a este plazo, y cuando alguien la busca lo que suele encajarle es otro producto: un seguro de ahorro o renta fija a vencimiento. Está en alternativas a los depósitos.

Y una advertencia que corta por lo sano toda esta escala: si tu plazo es de doce meses o menos y el importe es alto, antes de elegir fila conviene mirar fuera del banco. Las letras del Tesoro cubren exactamente esos plazos, las garantiza el Estado sin límite de importe y no llevan retención: depósito vs letras del Tesoro.

La alternativa a acertar el plazo: no elegir uno

Si tienes un bloque de dinero que no vas a tocar pero no sabes cuándo lo querrás, hay una salida mejor que adivinar: partirlo en varios depósitos que vencen escalonadamente. Tienes liquidez cada pocos meses sin renunciar al tipo del plazo largo, y cada vencimiento es una oportunidad de renovar al tipo que haya entonces. La mecánica, con el reparto, está en la escalera de depósitos.

Lo que cambia con el plazo, además de la TAE

  • El riesgo de entidad. Tres años son tres años de exposición a un banco. Por debajo del límite del fondo de garantía da igual; por encima, no: repartir ahorros entre bancos.
  • El coste de oportunidad. No es solo dejar de ganar más si suben los tipos: es no poder aprovechar una oferta mejor que salga el mes que viene.
  • El calendario fiscal. Un plazo que cruza el 31 de diciembre reparte o concentra la tributación según cuándo abone. Lo explica la fiscalidad de los intereses.

Cómo poner dos plazos distintos en la misma unidad

Un depósito a 18 meses siempre da más euros que uno a 12, aunque pague peor. Para compararlos hay que anualizar y descontar los impuestos, que es lo que hace el comparador de dos ofertas. La cifra resultante —la TAE neta— es la única con la que dos plazos son comparables. El método está en calcular la rentabilidad neta.

Preguntas frecuentes

¿Qué plazo da más rentabilidad?

Depende del momento del ciclo de tipos, y no hay una respuesta estable. Lo que sí es estable es la regla de decisión: el plazo más largo que termine antes de la fecha en que podrías necesitar el dinero. Dentro de los plazos que cumplen eso, el que mejor pague.

¿Puedo hacer un depósito y sacar el dinero antes si lo necesito?

Puedes, pero con penalización. Por normativa no puede comerse el principal, así que en el peor caso recuperas lo que pusiste y pierdes los intereses. Si crees que existe esa posibilidad, el producto que te encaja es una cuenta remunerada, aunque pague menos.

Si los tipos van a bajar, ¿me conviene el plazo largo?

Si aciertas, sí: fijas hoy un tipo que mañana no existirá. El problema es que esa información ya está en el precio, y por eso el plazo largo suele pagar menos precisamente cuando se espera una bajada. Escalonar vencimientos evita tener que acertar.

¿Renovar el depósito al vencimiento es buena idea?

Solo si el tipo de renovación compite. La renovación automática al tipo vigente de la casa es el error más caro de este producto: te captaron con una promoción y te renuevan a la tarifa normal. Anota el vencimiento el día que contratas.

Hay datos sin comprobarEsta guía se apoya en 4 datos que vigilamos. 4 están pendientes de volver a comprobar.
Ver los 4 datos y cuándo se comprobaron

Capacidades de las que depende

  • Remunera todo el saldo, sin topeSin comprobar todavía
  • La remuneración no es solo de bienvenidaSin comprobar todavía
  • Abona los intereses cada mesSin comprobar todavía
  • El tipo queda fijado por contratoSin comprobar todavía

Cuando uno de estos datos cambia, una rutina nos dice qué guías hay que revisar: esta es una de ellas. El método está en cómo comparamos.