Es el detalle más pequeño de todo el cluster de cálculo, y el que remata la faena cuando el abono del banco y tu cuenta siguen sin cuadrar por unos céntimos. No es un error de nadie: es que hay dos calendarios financieros conviviendo, y tu contrato eligió uno.
De dónde sale la rareza
El interés se pacta anual, pero se devenga por días. Para pasar del año al día hay que dividir, y la pregunta con trampa es entre cuánto. La respuesta natural —365, o 366 si toca— convive con una herencia de la banca de antes de las calculadoras: el «año comercial» de 360 días, doce meses de treinta, que hacía las divisiones amables a mano.
Así nacieron las dos convenciones que siguen en los contratos:
- Actual/365: los días reales del periodo, divididos entre 365.
- Actual/360: los días reales del periodo, divididos entre 360.
Como el numerador es el mismo y el denominador de 360 es menor, la base 360 produce un interés diario ligeramente mayor con el mismo tipo nominal. En un préstamo eso favorece al banco; en un depósito, curiosamente, al cliente. Por eso la base 360 sobrevive sobre todo en el crédito, y los depósitos españoles usan mayoritariamente 365, aunque no todos: es cláusula, no ley.
Cuánto es en dinero
Con 10.000 € al 3 % nominal durante 180 días: base 365 da 147,95 €; base 360 da 150 €. Dos euros por semestre en diez mil euros. Nada que cambie una decisión, todo lo que hace falta para que una comprobación a mano «no cuadre» si asumes la base equivocada.
La moraleja no es perseguir la base buena: es que la base explica el último decimal. Las decisiones de verdad se juegan en la TAE, el tope de saldo y los impuestos, como ordena calcular la rentabilidad neta.
Dónde lo dice tu contrato
En la cláusula de liquidación o de cálculo de intereses, con fórmulas del estilo «los intereses se calcularán sobre el año comercial de 360 días» o «sobre la base de 365 días». En la información precontractual también debe constar. Si no lo encuentras, la pista rápida: recalcula un abono real con las dos bases y verás cuál clava el resultado, con el método de cómo calcular los intereses.
Preguntas frecuentes
¿Qué base me conviene más en un depósito?
A igualdad de tipo nominal, la 360 paga una pizca más en un depósito. Pero ninguna entidad compite por la base: compite por la TAE, que ya recoge el efecto. Elegir producto por la base sería ordenar la tabla por la columna equivocada.
¿Es legal usar el año de 360 días?
Sí, es una convención admitida siempre que el contrato la declare y la TAE la refleje. El control real está en la TAE: ahí las convenciones quedan traducidas a un lenguaje común y comparable.
¿Y los años bisiestos?
Dependen de la letra: hay contratos Actual/365 que dividen siempre entre 365 aunque el año tenga 366 días, y variantes Actual/Actual que usan los días reales del año en curso. El efecto es de céntimos; su interés es pura arqueología contractual, salvo que estés cuadrando un extracto al céntimo.
¿Esto aplica también a las cuentas remuneradas?
Sí: el devengo diario de una cuenta usa una base declarada en contrato igual que un depósito. Con abonos mensuales y saldos cambiantes es donde más se nota que la comprobación manual exige la base correcta para cuadrar.