Multiplicar capital por tipo y por años funciona en el colegio y falla en el banco. Falla poco —céntimos o euros—, pero falla siempre, y quien intenta cuadrar el abono del extracto con su cuenta mental acaba pensando que el banco se equivoca. No se equivoca: usa otras reglas, y son públicas. Son tres.
Regla 1: la TAE es efectiva, y eso hace el cálculo exponencial
La TAE ya incluye la capitalización: dice cuánto crece el dinero en un año contando que los intereses intermedios se reinvierten. Por eso los intereses de un periodo distinto de doce meses no se sacan con proporción, sino elevando:
Intereses = capital × ((1 + TAE)^(meses/12) − 1)
Con 10.000 € a una TAE del 3 %, doce meses dan 300 € justos. Pero seis meses no dan 150 €: dan 148,89 €, porque medio año de crecimiento compuesto es un poco menos que la mitad del crecimiento anual. Y veinticuatro meses no dan 600 €: dan 609 €, porque el segundo año trabaja también sobre los intereses del primero.
La regla de tres siempre se equivoca en la misma dirección: infla los plazos cortos y encoge los largos. Es un error pequeño y sistemático, y es la causa número uno de extractos «que no cuadran».
Regla 2: el banco cuenta días, no meses
El contrato no dice «seis meses»: dice del 15 de marzo al 15 de septiembre, que son 184 días. Y el interés se devenga por días sobre una base que el contrato declara: lo más habitual en depósitos es dividir entre 365, aunque existe la convención de 360, heredada de los préstamos, que da un resultado ligeramente distinto. La diferencia entre bases está contada en base 365 o 360 días; lo que importa aquí es que el exponente correcto de la fórmula no es meses/12 sino días/365 (o días/360, si tu contrato lo dice).
Con el ejemplo anterior: 10.000 € al 3 % TAE durante 184 días son 10.000 × ((1,03)^(184/365) − 1) = 150,10 €. Ni los 150 de la regla de tres ni los 148,89 de «seis meses»: los del calendario real.
Regla 3: el redondeo va al final, y la retención después
El banco calcula con decimales de sobra y redondea el resultado a céntimos una sola vez. Si tú redondeas pasos intermedios, acumulas desvíos. Y sobre el bruto redondeado aplica la retención, también redondeada a céntimos: en el extracto verás el bruto, la retención y el neto como tres líneas separadas.
La cuenta completa, de una vez
Para un depósito de capital C, TAE t, del día A al día B:
- Días = B − A (los del calendario, incluyendo bisiestos si los hay).
- Bruto = C × ((1 + t)^(días/365) − 1), redondeado a céntimos.
- Retención = bruto × tipo de retención, redondeado a céntimos.
- Neto = bruto − retención.
Y una advertencia de método: el paso 3 es un anticipo, no el impuesto final. Lo que de verdad te cuesta depende de tu base del ahorro completa, y la cifra con la que comparar ofertas es la que sale de calcular la rentabilidad neta. La calculadora del sitio hace los cuatro pasos y el fiscal de golpe.
Por qué tu número y el del banco siguen sin cuadrar
Si después de todo esto hay diferencia, las causas restantes, por orden de frecuencia: la fecha valor del ingreso no fue la que crees —el dinero empezó a devengar uno o dos días después, como cuenta desde cuándo empieza a rentar—; el contrato usa base 360; o el producto liquida con TIN por periodos y estás comparando contra la TAE. Con esas tres comprobaciones se resuelven prácticamente todas las discrepancias reales.
Preguntas frecuentes
¿Por qué seis meses no dan la mitad de intereses que un año?
Porque la TAE es un tipo compuesto: incluye el efecto de reinvertir los intereses del camino. Medio periodo de crecimiento compuesto rinde algo menos que la mitad del crecimiento completo. La diferencia es pequeña, pero es la que separa tu cálculo del abono real.
¿Qué fórmula uso si solo tengo el TIN?
Si el depósito liquida una sola vez al vencimiento, con el TIN se calcula en proporción simple a los días: C × TIN × días/365. Si liquida varias veces al año, cada liquidación usa esa proporción y el conjunto equivale a la TAE. La conversión entre ambos está en TAE vs TIN.
¿Los intereses del extracto vienen con impuestos descontados?
Vienen con la retención descontada, que es un pago a cuenta. El impuesto definitivo se ajusta en la declaración y puede ser mayor o menor según el resto de tus rendimientos del año. Bruto, retención y neto aparecen como líneas separadas.
¿Un año bisiesto cambia el cálculo?
Cambia los días del periodo, y según la base del contrato puede añadir un día de devengo. El efecto es de céntimos en importes normales, pero existe, y es otro de los motivos por los que la cuenta mental con meses redondos nunca clava el abono.