Son los dos productos que compiten por el mismo dinero: el que tiene que seguir disponible pero no debería estar al 0 %. Se parecen en el uso y se diferencian en casi todo lo demás, y las diferencias van justo en direcciones opuestas, así que la elección depende de qué restricción pese más en tu caso.
El cuadro
| Cuenta remunerada | Fondo monetario | |
|---|---|---|
| Quién responde | Fondo de garantía, 100.000 € por titular y entidad | Nadie garantiza el valor; el patrimonio está separado de la gestora |
| Liquidez | Inmediata | Uno o dos días hábiles |
| Cuándo tributas | Cada año, en cada abono | Solo al vender; los traspasos no tributan |
| El tipo | Lo fija el banco y es revisable | Sigue a los tipos oficiales, menos comisiones |
| Topes | Frecuentes: muchas solo remuneran hasta un saldo | Sin topes: todo el patrimonio va al mismo tipo |
| Requisitos | A veces nómina, recibos o tarjeta | Ninguno |
Las dos ventajas de la cuenta
La garantía. Hasta el límite del fondo, el dinero de la cuenta está protegido por el fondo de garantía de depósitos con devolución en días. El monetario no tiene nada equivalente: su protección es estructural, patrimonio separado, y funciona de otra manera.
La inmediatez. El dinero de la cuenta se mueve en el momento; el del fondo tarda uno o dos días hábiles en volver. Para el gasto imprevisto de verdad, esa diferencia decide.
Las dos ventajas del monetario
El diferimiento. La cuenta tributa cada año por lo cobrado; el fondo, solo al vender, y entre fondos se puede traspasar sin pasar por Hacienda. Cuanto más alto tu tramo en la base del ahorro, más vale esa palanca, como desarrolla fondos monetarios.
La ausencia de topes y condiciones. El monetario remunera todo el patrimonio por igual, sin el tope de saldo que convierte la TAE de muchas cuentas en un titular que solo aplica a los primeros miles de euros, y sin vinculaciones que vigilar.
El riesgo que cada uno esconde
El de la cuenta es contractual y silencioso: el banco puede bajar el tipo cuando quiera, avisando, y la remuneración de captación suele durar lo que dura la campaña, como cuenta la remuneración solo el primer año. Lo que hoy compara bien puede comparar mal en tres meses.
El del monetario es de mercado y visible: el valor liquidativo puede bajar. En condiciones normales se mueve poco y hacia arriba, pero no hay promesa, y en años de tipos cero o negativos ha habido monetarios en pérdidas. Quien no quiera ver nunca un número rojo ya tiene la respuesta.
Cuándo cada uno
- Colchón de emergencia y dinero de uso cercano: cuenta. La inmediatez y la garantía no se negocian ahí, como se reparte en cuánto dinero tener disponible.
- Dinero sin fecha, tramo alto del ahorro: monetario, por el diferimiento.
- Saldos que superan los topes de las cuentas: monetario o depósito, porque la cuenta ya no está pagando lo que anuncia.
- Saldos que superan el límite de garantía: el monetario esquiva el problema de los 100.000 € —no hay depósito que garantizar—, aunque también lo esquivan las letras con garantía del Estado.
- Quien no quiere abrir cuenta en otro banco: el fondo se contrata donde ya eres cliente sin traer la nómina de ningún sitio.
Preguntas frecuentes
¿Cuál renta más?
Depende del momento y de tu caso. La cuenta depende de lo que el banco decida pagar y de sus topes; el monetario, de los tipos oficiales menos comisiones. Con tipos altos y saldos grandes el monetario suele comparar bien; con saldos pequeños que caben en el tramo remunerado de una buena cuenta, la cuenta.
¿Puedo tener los dos?
Es una combinación razonable y frecuente: la cuenta para el dinero de uso cercano y el monetario para el resto del saldo sin fecha. Cada uno cubre la debilidad del otro.
¿El monetario es más arriesgado que la bolsa?
No tiene nada que ver: invierte en deuda a plazos de días o meses, el activo más estable que existe. Su riesgo es de décimas, no de porcentajes de dos cifras. Pero décimas negativas son posibles, y un depósito garantizado no las tiene.
¿Qué pasa con el monetario si quiebra mi banco?
Nada directo: el fondo no está en el balance del banco que te lo vendió, es patrimonio separado con depositario propio. Es una diferencia real con la cuenta, donde por encima del límite del fondo de garantía sí estás expuesto al banco, como explica el límite de 100.000 euros.