Declarar los intereses es, para la mayoría, un trámite de comprobación: el trabajo grueso lo hizo el banco al informar a Hacienda. Pero «la mayoría» no es todo el mundo, y la lista de casos en los que el borrador viene incompleto crece cada año al ritmo al que crecen los bancos extranjeros y las letras. Esta guía separa lo automático de lo manual.
Lo que viene hecho
Las entidades españolas —y las extranjeras con sucursal aquí que practican retención— declaran cada año a Hacienda los intereses que te han abonado y lo que te han retenido. Ese es el motivo de que tus cuentas y depósitos aparezcan en los datos fiscales y en el borrador ya cargados, entidad por entidad.
En la declaración, esos importes viven en el apartado de rendimientos del capital mobiliario a integrar en la base imponible del ahorro: intereses de cuentas y depósitos, con sus retenciones al lado. Tu comprobación es doble: que están todas las entidades, y que los importes cuadran con los certificados fiscales que cada banco publica a principios de año en su web o su app.
Lo que pones tú
Intereses de bancos extranjeros sin sucursal en España. No los comunica nadie a Hacienda por ti: los añades a mano en el mismo apartado, en euros, sumando lo abonado en el año. No llevan retención española, así que no hay nada que deducir por ese lado, como cuenta la fiscalidad de un depósito extranjero. Si el país de origen te retuvo algo, el convenio de doble imposición permite deducir hasta su límite en la casilla de deducción por doble imposición internacional.
Rendimientos de letras del Tesoro. Según cómo estén contratadas puede que no vengan cargados. Son rendimiento del capital mobiliario por la diferencia entre compra y reembolso, sin retención, y se integran en el mismo apartado del ahorro.
Cuentas con varios titulares mal atribuidas. El borrador reparte según lo que declaró el banco; si la titularidad real es otra, se corrige, con las cautelas de la fiscalidad de una cuenta con dos titulares.
Los errores de todos los años
No presentar pudiendo recuperar. Si tus rendimientos son pequeños y no estás obligado a declarar, la retención ya pagada solo vuelve presentando la declaración. No presentarla es regalar ese pico, como recuerda la retención sobre los intereses.
Declarar el neto en vez del bruto. Los intereses se declaran por su importe íntegro y la retención va en su casilla propia. Poner el neto cobrado hace pagar impuestos dos veces sobre la retención.
Olvidar el año del abono. Los intereses tributan en el ejercicio en que son exigibles: un depósito que venció en enero tributa en la renta del año del vencimiento, no en la del año en que se hizo el ingreso inicial. Los plazos que cruzan ejercicio concentran la factura, como avisa cuándo se pagan los intereses.
Confundir intereses con ganancias. Los intereses son rendimiento del capital mobiliario; vender un fondo es ganancia patrimonial. Van a compartimentos distintos de la misma base, y no se mezclan salvo por las reglas de compensación.
Qué pasa después: el ajuste
La suma de tus rendimientos del ahorro pasa por la escala de la base del ahorro; del impuesto resultante se resta lo ya retenido, y de ahí sale el signo de tu declaración en esta parte. Retención de sobra: te devuelven. Retención corta —por otros rendimientos que suben tu tramo, o por intereses extranjeros sin retener—: sale a pagar. Ninguna de las dos cosas es un error: es el anticipo cuadrándose con la realidad, como muestra por adelantado la calculadora de rentabilidad neta.
Preguntas frecuentes
¿Dónde encuentro el certificado fiscal de mi banco?
En la web o la app, con nombres como «información fiscal» o «certificado de retenciones», publicado antes de la campaña de renta. Recoge los intereses íntegros del año y las retenciones. Es el papel contra el que se comprueba el borrador.
Tengo cuentas en tres bancos, ¿se suman?
Se declaran todas y el programa las suma en el mismo apartado. Cada banco español habrá informado por su lado, así que deberían venir las tres precargadas; la comprobación es que ninguna falte.
¿Cómo declaro los intereses de un banco alemán o lituano?
A mano, en el apartado de rendimientos del capital mobiliario, por el importe íntegro en euros del año. Sin retención española que deducir; con retención en origen, si la hubo, se recupera vía deducción por doble imposición hasta el límite del convenio. Y según saldos, puede tocar además informar por el modelo 720.
¿Qué pasa si me olvidé unos intereses de hace dos años?
Se presenta una complementaria del ejercicio correspondiente. Hacerlo antes de que Hacienda lo requiera limita el coste a recargos por presentación fuera de plazo; esperar al requerimiento lo convierte en sanción. Con los intercambios automáticos de información, la apuesta por el olvido es mala.